Jubilosamente
nació en Florida,
en un rancho de
adobe y paja,
arropada por la
dignidad
de los Honorables
Representantes
de sus paisanos.
Nació en Florida
acunada por el
arrullo del monte nativo;
y la vibración del
tacuaral
que empuñó el
gaucho para defenderla.
La bautizaron en
la Piedra Alta,
con el agua
bendita del Santa Lucía.
Fueron sus
padrinos
el coraje y la
bravura de los Orientales
dispuestos a morir
por ella.
Nació en Florida,
mi Patria hermosa
y los pájaros le
entregaron una melodía
hecha de Libertad
e Hidalguía
que mi Pueblo
entona con el Alma.
¡Rotas las
cadenas, con las cuales
quisieron
apresarla!
¡Con lanza y sable
defendida
de la codicia del
tirano!
¡¡Nació en Florida!!
