¡Cómo me duele
esta tarde de Agosto!
La Piedra Alta
brillando bajo el sol,
y el Santa Lucía
que rumorea
bajo el puente.
El parque con sus
jardines y su gente
¡¡Ah!! La gente de Florida:
hospitalaria y
trabajadora!
Entonces me doy
cuenta
que puedo estar
ahí,
arropada en los
recuerdos.
Paseo por sus
calles,
me arrodillo ante
San Cono
y le pido volver;
para estar entre
amigos
y reír mirándoles
a los ojos
mientras elevo en
un brindis
por la Vida,
mi copa de vino.
