Rompe el espacio, ese sol de fuego
y en dorado y grana surge la mañana.
Los árboles prietos en filas esperan,
que una suave brisa, mueva sus follajes.
Los pájaros cortan, cuál tijeras fuesen
en su raudo vuelo el cielo norteño;
y estallan las luces
que vienen del este
y en medio de ellas, el sol resplandece.
Jirones de oro en las nubes quedan,
y un calor intenso, a la tierra quema.
El Hombre , extasiado
,mira el horizonte
inmerso en preguntas, que nadie responde.
Ni la luz del día
,podría decirle;
que pintor excelso, pinta este paisaje!!
© CARMEN DIAZ CAMARA
