En la antesala de
la Muerte, estaba sentada
una chica rubia,
desamparada,
El mal de fin de siglo la hizo su presa
robándole a la Vida
,tanta belleza.
Con los ojos cerrados
por la verguenza,
la Muerte no se apiada de
su Inocencia.
Vive una cruel
condena; nadie se acerca
tirando abajo los
muros de Indiferencia.-
En la otra sala , al
lado,
su compañero juega con
la pregunta:
_"¿Quien va
primero?"
Y la Dama de Rosa, que
causa miedo
le susurra al oído,
como en un sueño:
_"La Suerte está echada....
no importa el Orden,
vendré por los dos ,
en la madrugada".
