Cotidianamente,
tengo la tarea,
de rescatar
pájaros y astros,
de las cenizas
grises de Hiroshima,
y dejarlos volar
sobre mi casa.
De esta Hiroshima
, que se instaló, entre nosotros
despojándonos del
corazón y alma.
De esa Hiroshima ,
que terminó con la inocencia
y dejó varias
copias en el aire;
en el tiempo y en
HOMBRE , tambaleante.
No sé que pasó con
nuestras vidas,
que cada día se
nos resiente algo,
¿Por dónde andará
la dignidad humana,
olvidada por
nuestra propia raza?
¿Adónde se fueron
los sueños,
el coraje y el
Amor que nos hacía gigantes?.
Cuando volveremos
a mirarnos a los ojos;
para ir juntos por
el mundo
rescatando pájaros
y astros?...
