Estaremos
presentes los que somos,
con lo que somos,
no con lo que
quisimos que fuera y no fue,
ni con lo que
quieren que seamos;
porque eso no es
mas que apariencia.-
Nuestra identidad
es aquella que,
tiene origen, en
un pueblo vibrante,
entre los cerros
de Yacaré Cururú.
Llevaremos
siempre, nuestra memoria,
y la memoria de
los que no están.
Porque al final
del camino,
iremos despojados
de todo,
de todas las
vestiduras e investiduras,
de todo lo
superfluo, de todos los engaños...
Para ser sólo
polvo
que el viento
llevará nuevamente,
al lugar donde
empezamos nuestro camino.
Al lugar dónde
nacimos.
Así el labriego,
nos convertirá
en flor, en fruto,
y nos transformará
en vino;
para que nuestros
hijos, nuestros nietos,
nos beban,
integrándonos a sus vidas,
en un mediodía de
Diciembre.
