RESGUARDO DE LA FRONTERA

Resguardo de la frontera
junto al río siempre estás,
el Cuareim corre a tus plantas
y enamorándote va.

Hay veces que se le ocurre
como sorpresa besarte,
y con su abrazo de agua
barrosa y desafiante
va subiendo sus barrancos
como si fuera tu amante.

En tu parque las palmeras,
atestiguan tu romance;
mientras que en la noche el río,
te regala otro paisaje
y la creciente se viene
en alocado abordaje.
                          
Yo te miro desde el puente,
como un faro en la distancia,     
con tu natural belleza
que cada tiempo renace:
y la entregas al Cuareim;
en un rendido homenaje
cuando viene a poseerte,
con su poder y arrogancia.
                     
© CARMEN DIAZ CÁMARA

     Fotos: José Eduardo Paz