VIDA DE PEON

En la madrugada , el peón campero
entre quebradas, busca el novillo
que se le ha perdido a su patrón,
conoce el campo como el barbijo de su sombrero
y hasta el lucero lo va alumbrando en su labor.
        
Allá en el rancho en la hondonada
junto al potrero,
un humo gris se eleva en la pálida claridad.-
En el bañado andan las garzas , gritan los teros
y el río entrega su tul de niebla
que entra a empapar.

Y su mujer que no fue contratada para el trabajo,
es fiel guardiana del fuego en el hogar
la encuentra el alba
con otro día sobre los hombros,
y un horizonte que se limita a su trajinar.

Ya el churrasco se está dorando sobre las brasas
y el pan leudando dentro de un tacho en un rincón
dentro de un rato vendrá su gaucho
rompiendo escarcha, a churrasquear,
carne con fariña, mientras
se entibia junto al fogón.

Cambia sus botas por alpargatas
allí junto al fuego;
cuelga su poncho a que se seque con el calor
junto al asado va recortando
sus largas penas que reverberan
en el frío brillo de su facón.

©CARMEN DIAZ CAMARA