LAVANDERA DEL CUAREIM

Lavandera del Cuareim,
tu cabeza coronada
con el atado de ropa,
que luego será lavada.
Vas bajando a la laguna
majestuosa en el andar
 dignidad en la mirada;
erguida como una reina,
como una diosa pagana.

Tuyo el río, la laguna,
tuya las piedras y el agua
tuyo el monte, tuyo el cielo
menos la ropa que lavas.

Y el sol que abraza la siesta,
encuentra blanca majada,
la ropa puesta a “cuarar”
mientras la fresca cañada
se va llevando tus sueños
en suave espuma mezclados.

 Se  va encorvando tu espalda,
tus ojos lucen cansados
y en tus manos laboriosas
el tiempo se fue anudando.

Esta mañana faltaste
a tu cita con el agua,
hay una figura nueva
por donde corre tu sangre,
vino a romper el hechizo,
que  tu vida encadenaba.

Hay ritual de despedida,
de futuro está preñada,
la cabeza  coronada
por el sol de la mañana;
hay silencio en la laguna
hay lágrimas en su mirada.

Callado el río y  la pala,
limpia la piedra y el agua,
lavandera del Cuareim
en mis recuerdos guardada.

© CARMEN DÍAZ CÁMARA